¡Igualdad! Un regalo para los padres en su día. No cuesta dinero y lo puedes regalar ya.

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Fue refrescante ver un par de artículos en The Economist sobre la licencia de paternidad y cómo el ofrecer este tiempo libre a los papás trae ventajas y beneficios a largo plazo para toda la familia. Las mamás se benefician al permanecer más tiempo en su trabajo, recibiendo así mejores salarios y compartiendo con sus parejas el "segundo turno" de las tareas del hogar. Para los niños, la participación de los papás comienza con el cambio de pañales y a través de los años se transforma en una mayor participación en la educación de los hijos. Adicionalmente, los papás (en mi opinión) están así expuestos a las ocurrencias y los momentos felices con sus hijos, lo que se traduce en una vida más feliz y más plena.

Estados Unidos está atrasado, comparado con otros países, en lo que se refiere a leyes sobre licencia de maternidad. Las empresas tienden a compensar ofreciendo otros beneficios. Aunque no es óptimo, algo es algo. Nosotros, poniendo de nuestra parte, también podemos hacer cambios para llegar a la “igualdad para padres” y de esta manera crear una familia más fuerte.

Como sabemos, las mujeres suelen ser responsables de la mayor parte del trabajo doméstico y lo que tenga que ver con los niños. ¿Por qué? ¿Por qué no tenemos la igualdad en el hogar? Debido a las tradiciones, el machismo, la falta de apoyo de la sociedad, etcétera, etcétera, nosotras (las mujeres) creamos un conjunto de normas y responsabilidades que (las mujeres) creemos son nuestras obligaciones. Estoy generalizando y sobre todo hablo por mi experiencia, pero estoy segura de que muchos de ustedes se pueden identificar. Cómo madre me siento responsable por todo lo que tenga que ver con mis hijos, desde la ropa que llevan puesta, lo que comen, cómo se comportan, hasta su desarrollo, etc. Y esto es no sólo delante de extraños, sino también delante de mi esposo. Me he sorprendido respondiendo por mis hijos y “traduciendo” por ellos cuando mi esposo les hace una pregunta. ¿Qué está mal conmigo? Mi esposo le hizo una pregunta a nuestra hija y yo debería dejar que ella responda. Él entenderá su respuesta. No NECESITO traducir. 

La siguiente historia es un ejemplo clásico de cómo mi comportamiento perpetúa la falta de igualdad. Esta anécdota hizo que me diera cuenta de lo que yo estaba haciendo mal.  

Nuestro segundo hijo tenia casi 6 meses de edad cuando hice mi primer viaje de trabajo, en el que pasaba una noche fuera de la casa, desde su nacimiento. La niñera estaba encargada de cubrir mis obligaciones: llevarlos a la guardería, recogerlos por la tarde, la alimentación, el baño y el cuidado de ellos hasta que mi esposo llegara a casa del trabajo. El padre de mis hijos estaba a cargo del turno de la noche.  
Salí por la mañana sabiendo que todo iba a estar bien, pero la culpabilidad me seguía y cuestionaba mis decisiones y si estaba correctamente priorizando mi trabajo vs. mis hijos. Traté de no pensar demasiado; seguí con mis responsabilidades laborales y después de un día de viaje y trabajo me fui al hotel y dormí mejor que nunca.  
La alarma me despertó a las 6:00 am. Miré mi teléfono y tenía una llamada perdida de mi marido desde las 3:00 de la mañana. ¡DIOS MIO! ¿Está todo bien? Se podrán imaginar lo que yo me imaginé y el sentimiento de culpa que me hizo sentir como si el corazón se me encogiera. Llamé a mi esposo inmediatamente. El me dijo que todo estaba bien y compartió su historia.  
La noche anterior, el bebé se despertó llorando pidiendo leche alrededor de la 1:00 am. Mi marido estaba listo con una botella tibia y lo puso a dormir de nuevo. El bebé durmió por un rato pero le hacía faltaba "la teta" por lo que volvió a llorar. Mi esposo, medio dormido, agarró la botella de nuevo y le quitó lo que él pensaba que era la tapa, pero en realidad era el chupete. Procedió a alimentar al bebé (con una botella sin chupete) y prácticamente ahogó a nuestro bebé con leche materna. El bebé estaba todo mojado así que mi marido buscó ropa para cambiarlo, pero el no sabía donde estaba la ropa del bebé. Encontró una muda de ropa en la bolsa de pañales, cambió el bebé y lo alimentó con una nueva botella. La nueva botella goteó y la ropa del bebé se mojó de nuevo. Mi marido no podía encontrar más ropa, así que me llamó a las 3:00 am. No respondí. Yo estaba profundamente dormida. El se dió por vencido y vistió el bebé con la ropa de su hermana. 

 

¿Qué aprendí? Mi esposo no está husmeando en mi armario cuando yo no estoy (lo que es bueno saber), pero también durante seis meses nunca dejé que él cambiara, bañara o vistiera a nuestro bebé. No era su culpa que él no sabía dónde estaba la ropa; yo fui la que la escondí en mi armario. Desde entonces he cambiado mi comportamiento y no interfiero entre mis hijos y su padre. A él le encanta pasar tiempo con los niños y verlos crecer. Después de todo, él es su padre.

 

Estas son algunas recomendaciones que yo sigo para lograr la “igualdad paterna." Siga los consejos que le convenga y comparta con nosotros lo que le funciona a usted en la sección de comentarios.

 

  1. Las conversaciones de los niños y su papá son entre ellos. No comente al menos que le pregunten algo o le inviten. No interrumpa, responda por sus hijos o “traduzca” la conversación. Ellos se entenderán.
  2. No de consejos sin que se los pidan. Si papá quiere hacer una tarea (cocinar, limpiar, jugar, etc.) deje que lo haga a su manera. Mi esposo hace el desayuno los fines de semana y los niños comen el mismo menú que nosotros porque él sólo prepara un versión de huevos. Aprendí de él que los niños comen huevos revueltos con todo tipo de verduras y no hay necesidad de una tortilla con queso adicional para complacer gustos.
  3. Si papá pide ayuda, enséñele a “pescar.” Muchas veces es mas fácil decir “Yo lo hago” cuando le piden ayuda, pero si papá está pidiendo ayuda es porque el quiere aprender y en un futuro no te pedirán ayuda porque ya lo saben hacer y tendrá más tiempo para usted. Es una inversión.
  4. No caiga en la trampa de ¡Mamá , mamá , mamaaaá!" Enséñele a sus hijos que su papá sabe hacer de todo y que le deben pedir su ayuda.
  5. ¡Pida ayuda! Aprendí que mi esposo quiere ayudar pero él no quiere interferir con mis cosas. Si yo le pido ayuda, él me ayuda ahorrándome mucho tiempo y energía. No lo puedo culpar por no ayudar si no le comunico bien que necesito ayuda. Un "por favor me ayudas con ... " es mucho más eficaz que la declaración agresiva pasiva "Veo que estás cómodo viendo la televisión. " ¡Él no puede leer mi mente y es mejor así!
  6. Tiempo entre padres e hijos es necesario y es entre ellos. Este se aplica especialmente a los hogares multilingües. Si su pareja le habla a sus hijos en un idioma que usted no entiende, acéptelo y esté bien con eso. Su pareja también debe saber que es beneficioso para los niños aprender múltiples idiomas (incluso si usted o su pareja no saben el otro idioma.) He oído muchas historias de padres que desean enseñarle su lengua materna a sus hijos, pero tienden a hablar el idioma "de la casa" ya que no quieren que su pareja se sienta "incómodo." Ser padres es una experiencia incómoda, entre otras cosas. Haga lo que sea mejor para sus hijos.

PAPÁS: Además de que ustedes también pueden aplicar los mismos consejos, deben ser pacientes y no darse por vencidos. Si le pregunta a la madre de sus hijos por ayuda y ella responde con un "lo hago yo," responda "No, yo lo hago. Por favor, muéstrame cómo." O como dice mi hija de tres años, “Yo me ayudo.”

Buenos libros con consejos para padres son: The Expectant Father: Facts, Tips, and Advice for Dads-to-Be (New Father Series) and  The New Father: A Dad's Guide to the First Year. Ambas son guías escritas por padres para padres.

¡Feliz Día de los Padres!

 

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Lourdes Ramon
Lourdes Ramon

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